Monthly Archives: July 2012

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Comparto info del curso donde estaré participando como docente del mismo.

Presentado por el Centro Cultural Rojas y Universidad de Buenos Aires (UBA)
¿Cómo inscribirse? http://www.rojas.uba.ar/cursos/cronograma.php
Ficha: http://www.rojas.uba.ar/cursos/fichas/ficha%20inscripcion%20capa%20y%20cultura%202011.pdf
Planta baja – Av. Corrientes 2040 – Tel.: 4954-5521 / 4954-5523
cursosrojas@rec.uba.ar
¿Cuál es el costo? Matrícula $30, Cuota de $100, 4 meses.
¿Hay certificados? Sí, se otorga certificado de asistencia.
¿Hay requisitos para poder anotarme? Fundamentalmente ganas de APRENDER e interés en RECURSOS HUMANOS.

¡¡¡Los esperamos!!!

 

LA MENTE NORMAL (Osho)

La mente normal y corriente siempre descarga la responsabilidad sobre otros. Es siempre el otro quien te hace sufrir. Tu esposa te hace sufrir, tu marido te hace sufrir, tus padres te hacen sufrir, tus hijos te hacen sufrir, o si no, el sistema económico de la sociedad, el capitalismo, el comunismo, el fascismo, la ideología política dominante, la estructura social, el destino, el karma, Dios… Cualquier cosa.

La gente se inventa miles de maneras de evitar las responsabilidades, pero en el momento que dices que alguien —Fulanito o Menganito— te hace sufrir no puedes hacer nada para cambiarlo. ¿Qué vas a hacer? Cuando cambie la sociedad, cuando llegue el comunismo y exista un mundo sin clases, todo el mundo será feliz, pero hasta entonces es imposible. ¿Cómo ser feliz en una sociedad pobre? ¿Cómo ser feliz en una sociedad dominada por los capitalistas? ¿Cómo ser feliz en una sociedad burocrática? ¿Cómo ser feliz en una sociedad que no te da libertad?

Excusas y más excusas… excusas para eludir una sola idea: «Soy responsable de mí mismo. Nadie es responsable por mí. Es únicamente mi propia responsabilidad. Sea lo que sea, yo soy mi propia creación».

Eso significa el sutra de Atisha: «Échale toda la culpa a alguien». Ese alguien eres tú.

En cuanto se asienta esta idea: «Yo soy responsable de mi vida —de todos mis sufrimientos, mi dolor, de todo lo que me ha ocurrido y me ocurre—, yo lo he elegido; estas son las semillas que sembré y ahora estoy cosechando; yo soy el responsable», en cuanto comprendes de forma natural esta idea, todo lo demás resulta sencillo.

La vida empieza entonces a tomar un giro distinto, empieza a avanzar hacia una nueva dimensión, la dimensión de la conversión, la revolución, la mutación… porque en cuanto sé que yo soy el responsable, también sé que puedo abandonarlo en el momento que lo desee.

¿Puede alguien impedirte que te despidas de tus desdichas, que transformes tu desdicha en felicidad? Nadie puede hacerlo. Incluso si estás en la cárcel, encadenado, nadie puede encarcelarte; tu mente sigue libre. Por supuesto que te encuentras en una situación muy limitada, pero incluso en esa situación tan limitada puedes cantar una canción. Puedes llorar de impotencia o cantar una canción. Incluso con cadenas en los pies puedes bailar; incluso el ruido de las cadenas será melodioso.

El siguiente sutra dice: «Sé agradecido con todos». Atisha es de lo más científico. Primero dice que toda la responsabilidad debe recaer sobre ti mismo y a continuación dice que seas agradecido con todo el mundo. Ahora que nadie salvo tú es responsable de tus desdichas, si la desdicha es culpa tuya, ¿qué pasa?

«Sé agradecido con todos.»

Pues que todo el mundo está creando un espacio para que te transformes, incluso quienes piensan que te están obstaculizando, incluso aquellos a quienes consideras enemigos. Tus amigos, tus enemigos, la gente buena y la gente mala, las circunstancias favorables y las desfavorables, todo contribuye a crear el contexto en el que puedas transformarte y llegar a ser un Buda.

Sé agradecido con todos, con quienes han ayudado, con quienes han puesto dificultades, con quienes han mostrado indiferencia. Sé agradecido con todos, porque todos juntos están creando el contexto en el que nacen los budas, en el que tú puedes ser un Buda.

(Osho)

En enero, la gente suele empezar el año con una lista de propósitos que incluye mejorar la vida en el trabajo. En el cumplimiento de esas metas, sin embargo, intervienen factores sobre los cuales no se tiene control, como la condición en la que se encuentra el mercado laboral.

Consideré oportuno replantear temas acordes a objetivos profesionales y personales.
Aún resta un semestre del 2012 por lo cual hay oportunidades para cumplir los objetivos.

Quedan seis meses! Hay posibilidades.

 

 

Encontrar una nueva oportunidad o tener mejores resultados en el trabajo actual depende, en gran medida, de acciones individuales, no exclusivamente de factores externos. A continuación, siete ‘deseos’ laborales que podrían estar en tu lista de objetivos para ser un trabajador más competitivo.

1. Invierte en ti. Esto no sólo implica comprar una nueva prenda o pagar el seguro de vida; eso es importante, aunque también es necesario tomar el control de tu desarrollo profesional. “A veces la carga de trabajo no deja tiempo para aprender cosas nuevas, pero hay que hacerlo si no quieres encasillarte en lo mismo. ¿Cómo obtener resultados diferentes si no aprendes algo distinto?”, cuestiona Maria del Pilar Costal, profesora de la carrera de Administración y Mercadotecnia de la Universidad Panamericana (UP).

“Las empresas, a veces por cumplir con la ley, dan algo que no es lo indicado (para el empleado)”. Así que no esperes a que tu empresa planee tu capacitación, busca un curso vinculado al puesto, o uno que aporte valor al desempeño laboral y en el ámbito personal, como Administración del tiempo.

2. Anota logros y errores. De acuerdo con la académica, el inicio de año es propicio para hacer un análisis tipo Foda (SWOT: Strengths, Weakneses, Oportunities, Threatens, por sus siglas en inglés). Este tipo de evaluación se divide en dos: por un lado tienes que valorar una perspectiva interna (fuerzas y debilidades) y, por otro, colocar los factores externos que visualices (oportunidades y riesgos).

“Lo importante es ver qué hicimos bien, dónde podemos mejorar, e incluso, cómo me perciben los demás”. Puede ayudar hablar con el jefe para obtener una retroalimentación, y “hay que perder el miedo a que nos vayan a decir algo desagradable”, expresa la representante de la UP.

3. Ahora, el plan de carrera. Una vez que identifiques tus fortalezas y debilidades en el trabajo, puntualiza cuáles son los retos en lo profesional para este año, o más. Analiza cómo te ves en unos tres años, por ejemplo, y qué hace falta para llegar a ese status: ¿tener mejor relación con el jefe, aprender a ‘vender’ los logros, mejorar el dominio de habilidades?

Maria del Pilar Costal sugiere poner fechas a cada objetivo y hacer una evaluación del plan cada medio año.

4. Busca la empatía. Ser ‘visible’ en una empresa para crecer en la carrera profesional va unido a cómo te perciben los jefes. Así que la meta en este 2012 puede enfocarse a cómo ser dignos de confianza, y eso no se relaciona con conocimientos, sino con actitudes. Tomar decisiones adecuadas, sean del área o no; ayudar -incluso- en tareas ajenasy y demostrar que se está en ese lugar por convicción y no sólo ‘porque me pagan’, son ejemplos de las decisiones que gustan a los superiores, refiere Costal.

5. ¿Cambio de trabajo? ¡Planéalo! El aspecto económico predomina en las búsquedas de empleo: un 50% de los colaboradores en México refiere que se iría por mejores compensaciones, indica una encuesta del portal Trabajando.com entre 3,000 profesionistas.

Ese indicador es importante, pero no es lo único si se trata de garantizar permanencia laboral. Por ello, si piensas en ‘moverte’, previo a dar el paso pregúntate: ¿lo que hago en la actualidad le saca partido a mis capacidades? ¿Lo disfruto? ¿Me dedico a una actividad por la que siento pasión? Si la respuesta es un “no” rotundo, piensa en la empresa y tipo de proyecto en el que te sentirías más entregado, menciona en una publicación corporativa, Stephen Gatlin, director de Gatlin Education Services, empresa que otorga certificaciones académicas.

La constante al hacer un cambio es recordar que resulta “difícil ser exitoso en un negocio que no nos gusta y donde no tenemos la aptitud para estar”, expresa Costal.

6. Adminístrate mejor. Un análisis realizado por las consultoras de recursos humanos Factor Intelectual y AON Intergamma, encontró que un empleado destina -en promedio- 16 horas a actividades no productivas, sin mencionar las famosas juntas. Piensa en las acciones que te restan tiempo, quizá sea demasiado tiempo en Internet o en salir por café. No se trata de eliminarlas por completo, pero sí de controlarlas. Si el problema es que efectúas trabajos que no te corresponden, piensa cómo plantear a tu jefe una nueva distribución de tareas.

7. Divide y vencerás. Maria del Pilar Costal asegura que en la planeación laboral hay que pensar en tres esferas: conocimientos, actitud y habilidades. En esos tres puntos debes ubicar tus propósitos el siguiente año.

En el primer indicador, piensa en la información que necesitas para hacer mejor tu trabajo y de la cual careces. En el segundo caso, concentra la prioridad en factores como el ‘dominio emocional’, pues la diferencia entre ser elegido o no para un proyecto podría ser la manera en que reaccionas ante un problema. En ese mismo rubro, piensa qué estás haciendo por compartir los valores de la empresa; ¿cómo te alineas con lo qué es importante para los jefes?

“Si pretendo seguir en una oficina y hacer carrera ahí me tengo que parecer a la organización”, dice la académica de la UP, quien destaca que en una contratación o movimiento laboral pesa en un 80% las actitudes del profesionista, no sus conocimientos, pues éstos últimos se aprenden más rápido. En cambio, dominar una reacción de enojo ante una situación en la oficina -por ejemplo- implica entrenamiento.

En el caso de las habilidades, agrega, es importante enfocarse en las que tienen mayor demanda en el mercado, como dominio de idiomas, programas tecnológicos, manejo de equipos, entre otras.

 

Fuente: CNNExpansión.

Un gran saludo,
Lourdes.-
@LuQuinteiros