Juego – Arte – Terapia- Aprendizaje

P-JugandoBolasPartiendo del juego como fenómeno inherente al ser humano, y continuando con diferentes posturas de análisis respecto de este tema, podremos descubrir diferentes relaciones entre este fenómeno y la educación y aprendizaje.
Dentro del vasto campo lúdico se encuentran los juegos tradicionales, aquellos juegos que desde mucho tiempo atrás siguen perdurando, pasando de generación en generación, manteniendo su esencia. Como ejemplo podemos mencionar: la mancha, la pelota, el trompo, la rayuela, las bolitas, la payana.rayuela

Acerca del juego
Antes de introducirnos en el concepto de juego tradicional, deberíamos comenzar con una aproximación al juego, con las complicaciones que este tema y sus definiciones trae consigo.
Todos tenemos del juego alguna idea más o menos acabada, podríamos hasta ensayar alguna aproximación basada ya sea en nuestras vivencias infantiles, juveniles y adultas, ya sea en alguna lectura que hayamos hecho sobre el tema. Este fenómeno es tan inherente al hombre, que todos hemos tenido alguna experiencia aunque sea mínima, si bien, en la mayoría de los casos -y por lo menos en cuanto a la infancia se trata- bastante más que mínima.
Cuando le preguntamos a alguien sobre el juego, inmediatamente se remonta a un tiempo y espacio diferente, recordando una serie de vivencias positivas y aún negativas. No hay hombre sin juego ni juego sin el hombre. Las características de lo juegos que hemos jugado podrán ser diferentes, de intensidades diversas, de momentos evolutivos distintos, pero aún así podremos encontrar elementos en común, más allá de nuestra cultura. El juego es aquella dimensión del hombre que lo remonta a un mundo diferente, con otras reglas, 743995donde se muestra la esencia de cada uno de nosotros, sin máscaras ni caretas, donde todo – o casi todo – se puede, es el sueño hecho realidad, todo se transforma según nuestro deseo y el hombre se remonta a lo más profundo de su ser.
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Muchos teóricos, representantes de las más diversas disciplinas, han intentado definir el juego, encontrándose con las consecuentes limitaciones al pretender encerrar en pocas palabras una dimensión casi inabarcable del ser humano. Así podremos encontrar posturas psicológicas, pedagógicas, filosóficas, biológicas, históricas, antropológicas, etc. En cada una de ellas hallaremos una óptica del juego, pero que no deja de ser una óptica parcial.
A pesar de ello igualmente podremos hallar puntos en común que se pueden hallar prácticamente en todas las expresiones lúdicas. Se podría sintetizar de alguna manera que es un fenómeno/una actividad que transcurre en un tiempo y espacio diferente al de la vida cotidiana, tiene reglas propias y se desarrolla en un “como sí”. Otro aspecto importante es la libertad, entendida la misma desde una actividad “libremente” aceptada, libertad en tanto y en cuanto el jugador elige jugar o no, y elige el tema y material de juego. Tanto el “como sí”, como la libertad, fueron aspectos cuestionados por otros investigadores más modernos. Diferentes investigadores postulan al respecto que, mientras el niño está jugando y en su juego transformó objetos de la realidad en objetos de fantasía estos últimos “son” estos otros objetos con su significación real para el niño. Tehue_jugando_autitos_comp
Así podemos decir que el juego es parte de nuestra realidad y en su carácter más profundo es al mismo tiempo algo diferente. El juego no tiene el grado de fijación y no tiene las ataduras de nuestra vida seria. El juego es más libre, más pasajero, es abierto en su tendencia. El juego es el límite incierto de nuestra realidad. El juego une realidad y posibilidad. Es un área intermedia del hombre, en el que se forman nuevas realidades y las realidades antiguas se pueden desvanecer. El juego es un motor para la extensión del hombre en lo material como en lo espiritual.

Juego y Educación
Han sido muchos los autores que han relacionado el juego con la educación y con el aprendizaje. Ya Platón en Las Leyes afirma que el juego es un factor determinante en la formación del ciudadano perfecto, haciendo hincapié también en la importancia del respeto de las reglas de juego como aprendizaje para una vida comunitaria armónica.
Si consideramos el juego como un fenómeno inherente al hombre, y, mucho más, del niño, si tenemos en cuenta que el juego es uno de los primeros lenguajes del niño y una de sus primeras actividades, a través del cual conoce el mundo que lo rodea incluyendo las personas, los objetos, el funcionamiento de los mismos y la forma de manejarse de las personas cercanas, no podemos excluir el juego del ámbito de la educación formal. Claro que aquí tendremos que tener en cuenta algunos aspectos siendo que la escuela no es el mismo espacio que el hogar o un lugar de juego abierto como puede ser el barrio ninos-jugandodonde los niños se encuentran a jugar en sus horas libres.
Observando un grupo de niños jugando podemos llegar a una serie de conclusiones respecto de las situaciones y conceptos que han aprendido durante el juego. Si sólo pensamos en las reglas de juego, que todos deben respetar, a través de las cuales aprenden a convivir y respetar así a los demás, ya tenemos un elemento importantísimo para la educación infantil.
En el juego el niño en primer lugar aprende a jugar. Aprende la agilidad, los modos de comportamiento, técnicas, improvisaciones, sistemas sociales que se requieran para las diferentes formas de juego. Se adapta a una forma de vida que es imprescindible para la humanidad y para la afirmación del hombre dentro de límites de un sistema y que le ayudan a mantener espacios de libertad y felicidad en un mundo de rendimiento y constante búsqueda de objetivos no siempre accesibles.
El juego es un espacio y un tiempo de libertad, donde “todo se puede” -dentro de lo que las reglas de juego permiten-. Por ello, las posibilidades de aprendizaje en ese ámbito son incontables.
Todos los especialistas coinciden en el valor psicopedagógico del juego en la infancia. El juego posibilita un armonioso crecimiento del cuerpo, la inteligencia, la afectividad y la creatividad. rondaLa relación del juego con algunas de estas facetas lo convierten, primero, en un medio de socialización, expresión y comunicación, con el que el niño supera su egocentrismo, fija relaciones con sus iguales y aprende a aceptar puntos de vista distintos al propio.

Además, le ayuda a conocerse a sí mismo y a los demás, y establecer vínculos afectivos. Por otra parte, desarrolla las funciones psíquicas necesarias para aprendizajes como la percepción sensorial, el lenguaje, la memoria, etcétera, así como las funciones físicas (correr, saltar, equilibrio y coordinación…).

El juego también estimula la superación personal a partir de la experimentación del éxito, base de la autoconfianza. También ayuda a interiorizar las normas y pautas de comportamiento social, ya que si los niños no respetan las normas de juego (que ellos mismos se dan), se sancionan. Y lo más importante, es la base de toda actividad creativa, ya que estimula la imaginación.
Jugar es lo más bello, es aprendizaje, es terapéutico, es libertad!

One Response to “Juego – Arte – Terapia- Aprendizaje”

  1. Gabriel says:

    Hola Lourdes,
    me han gustado mucho tus reflexiones sobre el juego y las ilustraciones que aparecen. ¿Podrías indicarme cual es el nombre del autor de los dos primeros dibujos/acuarelas que aparecen?
    Gracias.

    Gabriel

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