cerebro-lat5Quiero compartir con ustedes una nota periodística interesante sobre las redes neurales y la atención, lo cual está en plena vinculación con el aprendizaje y obviamente con la calidad de vida.

“Es posible entrenar la atención”
Lo afirma el doctor Michael Posner, de la Universidad de Oregon, un pionero del estudio de los circuitos cerebrales.
(…)

Por primera vez, Posner se encuentra en Buenos Aires. Está aquí para recibir, por iniciativa de los doctores Jorge Aliaga, Mariano Sigman y Sebastián Lipina, la distinción de doctor honoris causa de la Universidad de Buenos Aires. (…)

-Doctor Posner, ¿hay un circuito del cerebro especialmente dedicado a la atención?

-Varios, porque la atención es un conglomerado de funciones. Por ejemplo, al hablar usted tiene que mantenerse alerta, pero también tiene que orientarse a mi voz o a mi cara. La alerta y la orientación son dos aspectos de la atención. Además, usted atiende a esta conversación, pero podría estar yendo a buscar una bebida… De modo que hay otro circuito que involucra el control de posibles conflictos entre diferentes acciones. El cerebro computa muchas diferentes posibilidades, y necesita sistemas que medien entre ellas y elijan una única dirección. Es lo que llamamos “atención ejecutiva”.

- ¿Cómo hace el cerebro para decidir a qué prestar atención?

-Obedece a factores externos e internos. Por ejemplo, si alguien se mueve súbitamente, usted se orienta hacia él. Movimientos o cambios de luminosidad frecuentemente causan una reorientación de la atención, muchas veces en forma automática. Uno también puede decidir utilizar ese “aparato” [cerebral] para atender voluntariamente a otra cosa.

- ¿En qué región están ubicados los circuitos de la atención? -Es interesante: como ocurre con muchas redes neurales que hemos descubierto, no involucran a todo el cerebro, sino que están en lugares frecuentemente muy dispersos. La orientación de la atención reside en dos áreas del lóbulo parietal, y también en campos visuales frontales y áreas corticales. Todas trabajan juntas para orquestar muy suavemente las transiciones.

- ¿Se sabe cuánto tiempo requiere desplazar la atención de una cosa a otra?

-Probablemente, una o dos décimas de segundo. Si está muy interesada en algo, tal vez le lleve un poco más. Muchas veces se puede comprobar qué tan intensamente una persona está atendiendo a algo a partir de lo rápido que cambia su orientación.

- ¿Hay personas incapaces de prestar atención?

-No hay una sola respuesta para esta pregunta. Todos tenemos estas redes neurales, pero en cada persona funcionan con distinta eficiencia. Usted puede ser muy eficiente en una red y no tanto en otra. Una persona que tiene gran autocontrol podría sufrir de narcolepsia y perder el estado de alerta muy fácilmente…

- ¿Y eso depende del entrenamiento, de los genes, de la estimulación temprana…?

-Bueno, de todos ellos y de su interacción. Encontramos que hay genes relacionados particularmente con la red ejecutiva, pero también con la de orientación. Por supuesto, todos los tenemos, pero vienen en diferentes alelos [formas alternativas] o “sabores”, y algunos nos otorgan más eficiencia en una de las operaciones que en otras. También vimos que la experiencia juega un papel, que algunas de estas redes pueden ser entrenadas. Las personas que tienen mejor educación usualmente tienen mejores capacidades en este sentido. Por otro lado, algunos genes pueden determinar qué tan influyente resulta el entrenamiento.

- ¿Podría dar un ejemplo de cómo entrenar la atención?

-Hay unos juegos para preescolares que pueden mejorar la orientación [de la atención]; por ejemplo, pidiéndoles a los niños que hagan contacto visual con uno antes de permitirles hacer algo. Esto puede hacerse en situaciones grupales. Hay un programa experimental en los Estados Unidos llamado Herramientas del Cerebro [ Tools of the Mind ] que mostró mejorar la atención.

- ¿Cuándo se desarrolla en los chicos la posibilidad de prestar atención?

-Cada uno de estos circuitos se desarrolla a diferente ritmo y edad. Por ejemplo, el de orientación lo hace en la niñez temprana; el ejecutivo (que tiene que ver con el autocontrol y la autorregulación), más lentamente. Nos sorprendió encontrar evidencias de que ya está presente en bebes de siete meses e incluso antes. Pero trabajos recientes muestran que a esa edad todavía no está conectado con las otras redes, de modo que no es muy efectivo. No se trata solamente de que una red esté funcionando, sino de que pueda influir en otras áreas del cerebro. Aparentemente, la conectividad del cerebro cambia muy rápido en la niñez. Nosotros encontramos grandes avances en la autorregulación entre los cuatro y los siete años.

- Cuando uno presta atención a algo, ¿interviene todo el cerebro?

-No.En este momento, usted está ejercitando el circuito del lenguaje, que radica en una zona de la izquierda para la mayoría de las personas (los diestros)… Mientras áreas específicas realizan distintas operaciones, el resto del cerebro generalmente se mantiene tranquilo e incluso por debajo del nivel normal de actividad.

- Dado que hay neurotransmisores que actúan como moduladores para cada uno de estos circuitos, ¿es aventurado suponer que en el futuro tendremos drogas que nos darán “supercapacidades” de atención?

-No es una manera de pensar que yo respalde. Que haya un estado humano óptimo… no lo considero una buena idea. Puede ser muy bueno para las olimpíadas, pero no creo que sea una forma deseable de enfocar los problemas de los seres humanos.

FuenteLa Nación
en Neurociencias / Una función vital para el aprendizaje

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Post Navigation